REVIEW Falcon y el Soldado del Invierno: puro MCU, acción y drama

El primer capítulo de la serie de Marvel en Disney Plus comenzó a pura acción para devenir en la presentación de los personajes arrastrando su pasado
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Redacción por
Leo Deangelis

“Falcon y el Soldado de Invierno”, la segunda serie del Universo Cinematográfico de Marvel ampliado al televisivo en Disney Plus, está centrada en Sam Wilson, Falcon; y Bucky Barnes, el Soldado de Invierno. Tras el éxito de “WandaVision” en el inicio de la Fase 4, la maquinaria no se detiene y ahora se puede disfrutar de la miniserie de seis episodios ambientada tras los sucesos de “Avengers: Endgame”.

El primer episodio cuenta con una duración de 48 minutos y hay que describirlo sobre dos escenarios.

Por un lado, la impactante escena inicial a pura acción, vértigo, despliegue visual, ritmo, con Sam siendo Falcon, demostrando el poderío que le otorga su traje en una misión imposible. En esos primeros diez minutos el más fanático televidente del MCU se encontrarácon lo que viene esperando desde “Avengers: Endgame”.

En la escena Falcon se introduce en una misión de rescate donde vuela a través de las montañas atacando y siendo atacado por misilies, aviones y helicópteros. Evidentemente toda la inversión puesta al servicio de cada capítulo queda demostrada en estos pasajes siendo, como se había anticipado, una mini película de Marvel con espectaculares efectos especiales, entre secuencias y planos al servicio del espectáculo.

Por otra parte, luego el episodio va derivando hacia el lado más humano y hacia lo dramático de los personajes con un Bucky que continúa atormentado por los fantasmas de su pasado como asesino, y tratando de insertarse socialmente en su nueva vida para ser indultado. Y un Sam regresando con su familia, dejando atrás la ausencia del Capitán América, renunciando hasta el momento en convertirse en ese Superheroe a pesar de haber recibido de sus manos el escudo.

Está claro que, tras el vertiginoso comienzo, el ritmo baja claramente y mientras se va contextualizando lo social y lo político, se va mostrando el presente de ambos personajes y se van presentando los nuevos conflictos que los llevaran a la prometida “aventura global que pondrá a prueba sus habilidades”.

Ese pasaje hace que quizás el público no se encuentre con lo que busca, mucho más después del apabullante comienzo. Mientras tanto estos Vengadores están redefiniendo sus vidas. Sebastian Stan entrega una buena versión dramática de su personaje, con menos tiempo en pantalla, pero con relevancia del antiguo mercenario de Hydra, y las consecuencias de esa etapa de asesino como el Soldado de Invierno.

Es así que, conjugando el presente, y con pequeños pasajes del pasado, en esta nueva identidad de Bucky Barnes, se exponen sus traumas ante cada situación que le toca vivir, mientras es evaluado por su exigente psicóloga con la exploración que hace ella y él de su conciencia torturada.

Anthony Mackie por su parte tiene dos pasajes bien distintos en su interpretación en este capítulo de presentación. Por un lado, se lo puede apreciar muy cómodo en su desempeño como Falcon en la acción, en las alturas, con las adrenalinitas secuencias y su relación con Redwing, el dron de asistencia que será de mucha ayuda; pero, por otra parte, en su faz civil mucho más sobrio y sin mayor lucimiento aún.

Está claro que aun nada se pudo ver de su destino juntos en esta historia, y que mucho se ha hablado en lo previo de la química lograda entre los actores, trasladado a sus personajes. Pero eso quedara para los próximos episodios. De todas formas, es interesante que aún no se haya desarrollado el conflicto principal de la trama y se le de pasajes a la historia de los Vengadores por separado.

Poco se pudo ver también aún de los villanos de turno que tendrá suma importancia en la trama. Solo un pequeño acercamiento a uno de ellos que seguramente tendrá su desarrollo con el devenir de la serie. Mientras que se aguarda por la reaparición del ya conocido Helmut “Baron” Zemo, uno de los villanos más destacados del MCU, y el desarrollo del USAgente.

La trama se va presentando como un thriller de acción y espionaje, que tiene su contexto político que jugara un importante papel y que será motor en la unión de los destinos de Sam Wilson y Bucky Barnes, mientras el punto de encuentro es y será El Capitán América.

Dicha unión también devendrá en la dinámica de buddy movie superheroica que, según el guionista Malcom Spellman ya fue anticipada en aquel momento compartido en el asiento del auto en “Capitán América: Civil War”.

El Universo Marvel está claro que se está reinventando en su expansión televisiva. Es así que mientras se puede apostar a lo ya conocido y efectivo, como el despliegue de efectos especiales, la acción, el poderío de los superhéroes, y la dureza de los villanos, se van introduciendo otros géneros como el drama y la comedia.

En este último caso ya vimos lo disruptivo en “WandaVision” con el homenaje a las sitcoms, mientras que las diferencias en la pareja aquí será un ingrediente más, sin dejar de pasar por el thriller de acción y por supuesto el entramado mágico interrelacionado que propone todo producto Marvel que también esta serie ira desarrollando.

Los apartados de guion y dirección dejaron bien claro sus intenciones, aunque todavía no pusieron todas las cartas sobre la mesa. La directora Kari Skogland supo balancear en este comienzo lo visual y lo que se esperaba, con las vidas de los héroes de acción devenidos en la sociedad.

En resumen, el primer episodio de “Falcon y el Soldado de Invierno” deja abiertas las puertas y las expectativas para lo que se verá dentro de siete días o en las próximas semanas. Lo que se puede destacar del comienzo es el enorme despliegue del comienzo a pura acción MCU, y la atormentada presentación del personaje de Bucky Barnes. Está claro también que lo mejor de la serie está por venir.

Este artículo fue originalmente publicado en CONOCEDORES.com®, la revista de viajes más leída de Latinoamérica.​

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